"Acabo de llegar de un viaje larguísimo de Chile, hace unas 24 horas volví a mi casa de Guayaquil después de un viaje con un par de categorías que estuvimos en torneos internacionales", contó Claudio en el inicio de la charla.
"Estoy en el noveno año trabajando en la Federación de Ecuador como coordinador de selecciones, dependiendo el calendario anual según las competiciones de Conmebol y de FIFA me toca trabajar con las selecciones Sub 15, Sub 17, Sub 20, Futbol Playa, Fútbol Sala y con la selección mayor cuando me necesitan o cuando dan los tiempos, así que paso absolutamente por todas las categorías", explicó.
"Estuvimos en Santiago, pero jugamos un cuadrángular internacional en La Calera, a una hora y media, con Paraguay, Canadá, Chile y Ecuador", señaló sobre el último periplo.
Grato Reencuentro

"Tuve un grato reencuentro con Aldo Duscher, a quien hace rato no veía, que comenzó a dirigir la Sub 20 de Paraguay y debutó contra nosotros la semana pasada. Nos conocemos desde la adolescencia en Esquel, compartimos una amistad, la carrera, los dos tuvimos una trayectoria amplia y encontrarnos ahí, el representando a Paraguay y yo en este caso a Ecuador, fue algo muy lindo", destacó.
"Le ganamos 1-0, por el lado nuestro bien, pero termina siendo un torneo de formación y preparación para que los chicos tengan rodaje para el Sudamericano del año próximo que clasifica al Mundial", relativizó.
"Aldo es menor que yo, cuatro años, pero nos conocemos desde la adolescencia.Yo salí más temprano que él a jugar al fútbol profesional y después él hizo su carrera, también nos encontramos en Europa en su momento, así que tenemos una amistad de 25 años", valoró.
Competitivos
"Hace nueve años que estoy acá y puedo decir que Ecuador hoy por hoy en cualquier categoría está en el lote de los países competitivos, lo que significa que les podés jugar de igual a igual a Paraguay, Canadá, pero también a Italia, Alemania o cualquier equipo del mundo y eso nos llena de satisfacción porque es un crecimiento del fútbol ecuatoriano que se refleja en la selección", aseveró.
"Uno puede ganar, perder o empatar, en este caso de Chile ganamos dos y perdimos uno, pero el balance es positivo por el rodaje y la competencia que se va a buscar, y seguimos estando a la altura", remarcó.
Sus inicios
"Yo jugué en San Martín de Esquel, el equipo en el que pasé mi mayor tiempo porque había pasado por otros más chicos. Pero hice las inferiores en San Martín, debutémuy chico en Primera, creo que a los 14 años, jugué un par de torneos y después me fui a San Lorenzo", recordó.
"EnEuropa jugué en Grecia, después en varios equipos de Portugal y tuve un corto paso en el 96 en el Rayo Vallecano de España. Pero Grecia y Portugal fueron los paísesdonde más tiempo estuve", aclaró.
Su apodo
"Gaucho me puso Ricardo Calabria, el conocido árbitro de Primera, él se retiródel arbitraje, se graduó de entrenador y como era fanático de San Lorenzo dirigía las inferiores y justo la categoría en la que yo no fui a probar en el 92", memoró.
"Él me probó y en la primera práctica me habían anotado como el único de la Patagonia, de tan lejos, y me gritó “Gaucho vení acá". Es que hasta el día de hoy que con mi grupo de amigos y ex compañeros de San Lorenzo, San Miguel y El Porvenir, en los otros equipos que jugué inicialmente,me siguen diciendo Gaucho. En los otros países directamente me dicen Claudio", refrendó.

"Ricardo es una de las personas que más quería, era un tipazo, lamentablemente falleció en un accidente. Además mantengo el vínculo con sus hijos, Bruno y Franco, que son chicos grandes, pero me acuerdo porque iban con nosotros al vestuario y a los partidos. Y el cariño del viejo, porque me dio la oportunidad de entrar al fútbol grande y después me apoyo siempre", reivindicó Campos.
Una responsabilidad enorme
"Nos hemos complementado, aunque es bastante carga laboral, justo lo hablaba con una compañera de trabajo sobre que este mes fue como una graduación, he tenido otros momentos de colapso laboral por decirlo de alguna manera", admitió sobre su tarea.
"Trato con personas todos los días y le tengo que resolver diferentes situaciones: desde el que perdió el pasaporte, desde el que no sabe que avión debe tomar, desde la planificación con el preparador físico, desde el menú con el nutricionista, desde la distribución de habitaciones con la gerente del hotel donde nos toqueestar, desde Migraciones con los trámites que hay que hacer de permiso de salida en caso de que sean menores, desde los transportes que nos esperan en los diferentes lugares a donde viajamos", puntualizó.
"Y en medio de eso, cartas de autorización, el presupuesto, la parte económica que mueve un equipo de fútbol que obviamente son números muy altos. Trato de prevenir, adelantarme a la jugada, estar preparado para lo que pueda llegar a pasar. Tener un Plan B y C, un plan de contingencia ante cualquier situación que pueda presentarse. Llenarse de paciencia, respirar profundo en muchos casos, pensar, porque en definitiva tu pensamiento, tu criterio, mueve a una delegación de 35 personas", dimensionó.
"No sólo un criterio humano sino deportivo, lo que significa manejar una selección con la exposición que tiene", advirtió.
"Lo fundamental es tener una comunicación fluida, entiendo que es la mejor manera para que las cosas salgan bien en un grupo de trabajo", consideró.
La era pos Alfaro
"Termina siendo fútbol. Ganarle a Jamaica dejó atrás la derrota con Venezuela. Cuando hablamos de fútbol toda la vida, sabemos que ganés, pierdas o empates, mañana te tenés que levantar a entrenar para volver a jugar", expuso Campos.
"No se si es una transición, es más mediático, acá la prensa y la gente es exigente como en cualquier país de Sudamérica que somos pasionales. Hay formas y hábitos que quedan, cuerpos técnicos, procesos que también son determinantes y hay que rescatarlos", ponderó.
"Si lo analizás de otra manera, el futbolista da examen todos los fines de semana, ante la prensa, ante la hinchada, ante la dirigencia. En otras profesiones, en otros trabajos pasás más desapercibido, pero en el fútbol depende de los resultados", comparó.
"En ese caso, la selección mayor es el termómetro de todas las federaciones. Hoy Argentina está pasando un gran momento y la AFA está tranquila y no pasa nada. Pero cuando ocurre alguna tormenta, parece que todo está mal. Ese equilibrio interno se logra cuando hay un convencimiento, cuando hay un trabajo atrás, cuando se sabe que aunque no se logren los objetivos en la selección, hay que barajar y dar de nuevo", sostuvo Campos.
Fútbol argentino genuino
"Argentina es la única selección, o Uruguay tal vez, son las dos únicas selecciones que están a nivel de jugar hoy la Eurocopa. Sabés que en algún momento te va a pegar el cachetazo, te va a ganar o te va a hacer un mal rato. Está muy sólido, sostienen el funcionamiento y el hambre de ganar que es lo más difícil. Como hincha del fútbol, y pongo el pasaporte arriba de la mesa, me encanta porque representa al fútbol argentino genuino, se hacen las cosas como nosotros realmente sentimos el deporte", consideró sobre la Scaloneta.
"Hoy el fútbol no es un deporte, es una industria donde hay que vender porque hay muchos actores, hay que vender ese producto.
Cuando la transición del recambio es más corta te sigue dando frutos. Cuando eso se demora porque no nos animamos a poner a otros, no se da la oportunidad a los jóvenes, ese proceso se retrasa", analizó.
"Según leí, Argentina tiene un promedio de edad de 28 años, que no es tan bajo, hay que ver si se está dando el recambio, ese número debería bajarse a los 25, 24, si querés tener un equipo competitivo más adelante. Lógicamente tenés gente de arriba de los 35, pero son intocables, sabemos de quien estoy hablando", dijo en referencia a Messi.
"Es un número para tener en cuenta, porque hoy está muy bonito por los resultados, pero si los resultados no hubieran sido positivos ya se estaría hablando del recambio. Por eso digo que los resultados en el fútbol te camuflan o te exponen", sentenció Campos.
"Es todo muy circunstancial, pero hay que tratar de que la transición sea lo más corta posible yArgentina tiene la responsabilidad de pelear cosas importantes y el primer puesto siempre", refrendó.
El recambio ecuatoriano

"Ecuador está en ese proceso, porque la mayoría de los chicos que están hoy en la selección mayor pasaron por las juveniles, los conozco desde los 14 años, ese es el trabajo, que aparezcan más y vayan empujando el carro. Ya tenemos a Alan Minda en el plantel, Hincapié y Preciado están consolidados y el chico Páez que es la nueva joya del fútbol ecuatoriano ya tuvo minutos en la selección mayor con 17 años. Todos esos procesos llevan tiempo y en el medio habrá críticas, caras largas, contentas, pero en definitiva seguirá siendo fútbol y habrá que seguir trabajando", expuso.
Dignificar la profesión
"Trato simplemente de dignificar la profesión, y a la gente que me ha apoyado toda la vida, principalmente a mi familia que por seguir este sueño desde chico no los he visto casi nunca o muy poco durante estos años, primero porque jugaba y ahora con esta responsabilidad acá, hace nueve años tengo base fija en Ecuador. Contento por tratar de ayudar a la gente, ver a los chicos crecer o ayudar a los que están realizados y ser parte de esos grupos, conseguir objetivos, además de representar a un país", dijo con el pecho inflado.
Motivaciones
"Las motivaciones que yo trato de encontrar están relacionadas con mi familia de Esquel y mis dos hijos que están estudiando en Buenos Aires, que se sientan orgullosos y que vean que se puede hacer un buen trabajo más allá de la distancia y de todo lo que uno dejó en el camino", fundamentó.
"Un abrazo a Bulín, a Menén, a sus hermanos y a toda la familia Fernández en Esquel, que siempre me han seguido desde chico", reconoció en el final.

"Acabo de llegar de un viaje larguísimo de Chile, hace unas 24 horas volví a mi casa de Guayaquil después de un viaje con un par de categorías que estuvimos en torneos internacionales", contó Claudio en el inicio de la charla.
"Estoy en el noveno año trabajando en la Federación de Ecuador como coordinador de selecciones, dependiendo el calendario anual según las competiciones de Conmebol y de FIFA me toca trabajar con las selecciones Sub 15, Sub 17, Sub 20, Futbol Playa, Fútbol Sala y con la selección mayor cuando me necesitan o cuando dan los tiempos, así que paso absolutamente por todas las categorías", explicó.
"Estuvimos en Santiago, pero jugamos un cuadrángular internacional en La Calera, a una hora y media, con Paraguay, Canadá, Chile y Ecuador", señaló sobre el último periplo.
Grato Reencuentro

"Tuve un grato reencuentro con Aldo Duscher, a quien hace rato no veía, que comenzó a dirigir la Sub 20 de Paraguay y debutó contra nosotros la semana pasada. Nos conocemos desde la adolescencia en Esquel, compartimos una amistad, la carrera, los dos tuvimos una trayectoria amplia y encontrarnos ahí, el representando a Paraguay y yo en este caso a Ecuador, fue algo muy lindo", destacó.
"Le ganamos 1-0, por el lado nuestro bien, pero termina siendo un torneo de formación y preparación para que los chicos tengan rodaje para el Sudamericano del año próximo que clasifica al Mundial", relativizó.
"Aldo es menor que yo, cuatro años, pero nos conocemos desde la adolescencia.Yo salí más temprano que él a jugar al fútbol profesional y después él hizo su carrera, también nos encontramos en Europa en su momento, así que tenemos una amistad de 25 años", valoró.
Competitivos
"Hace nueve años que estoy acá y puedo decir que Ecuador hoy por hoy en cualquier categoría está en el lote de los países competitivos, lo que significa que les podés jugar de igual a igual a Paraguay, Canadá, pero también a Italia, Alemania o cualquier equipo del mundo y eso nos llena de satisfacción porque es un crecimiento del fútbol ecuatoriano que se refleja en la selección", aseveró.
"Uno puede ganar, perder o empatar, en este caso de Chile ganamos dos y perdimos uno, pero el balance es positivo por el rodaje y la competencia que se va a buscar, y seguimos estando a la altura", remarcó.
Sus inicios
"Yo jugué en San Martín de Esquel, el equipo en el que pasé mi mayor tiempo porque había pasado por otros más chicos. Pero hice las inferiores en San Martín, debutémuy chico en Primera, creo que a los 14 años, jugué un par de torneos y después me fui a San Lorenzo", recordó.
"EnEuropa jugué en Grecia, después en varios equipos de Portugal y tuve un corto paso en el 96 en el Rayo Vallecano de España. Pero Grecia y Portugal fueron los paísesdonde más tiempo estuve", aclaró.
Su apodo
"Gaucho me puso Ricardo Calabria, el conocido árbitro de Primera, él se retiródel arbitraje, se graduó de entrenador y como era fanático de San Lorenzo dirigía las inferiores y justo la categoría en la que yo no fui a probar en el 92", memoró.
"Él me probó y en la primera práctica me habían anotado como el único de la Patagonia, de tan lejos, y me gritó “Gaucho vení acá". Es que hasta el día de hoy que con mi grupo de amigos y ex compañeros de San Lorenzo, San Miguel y El Porvenir, en los otros equipos que jugué inicialmente,me siguen diciendo Gaucho. En los otros países directamente me dicen Claudio", refrendó.

"Ricardo es una de las personas que más quería, era un tipazo, lamentablemente falleció en un accidente. Además mantengo el vínculo con sus hijos, Bruno y Franco, que son chicos grandes, pero me acuerdo porque iban con nosotros al vestuario y a los partidos. Y el cariño del viejo, porque me dio la oportunidad de entrar al fútbol grande y después me apoyo siempre", reivindicó Campos.
Una responsabilidad enorme
"Nos hemos complementado, aunque es bastante carga laboral, justo lo hablaba con una compañera de trabajo sobre que este mes fue como una graduación, he tenido otros momentos de colapso laboral por decirlo de alguna manera", admitió sobre su tarea.
"Trato con personas todos los días y le tengo que resolver diferentes situaciones: desde el que perdió el pasaporte, desde el que no sabe que avión debe tomar, desde la planificación con el preparador físico, desde el menú con el nutricionista, desde la distribución de habitaciones con la gerente del hotel donde nos toqueestar, desde Migraciones con los trámites que hay que hacer de permiso de salida en caso de que sean menores, desde los transportes que nos esperan en los diferentes lugares a donde viajamos", puntualizó.
"Y en medio de eso, cartas de autorización, el presupuesto, la parte económica que mueve un equipo de fútbol que obviamente son números muy altos. Trato de prevenir, adelantarme a la jugada, estar preparado para lo que pueda llegar a pasar. Tener un Plan B y C, un plan de contingencia ante cualquier situación que pueda presentarse. Llenarse de paciencia, respirar profundo en muchos casos, pensar, porque en definitiva tu pensamiento, tu criterio, mueve a una delegación de 35 personas", dimensionó.
"No sólo un criterio humano sino deportivo, lo que significa manejar una selección con la exposición que tiene", advirtió.
"Lo fundamental es tener una comunicación fluida, entiendo que es la mejor manera para que las cosas salgan bien en un grupo de trabajo", consideró.
La era pos Alfaro
"Termina siendo fútbol. Ganarle a Jamaica dejó atrás la derrota con Venezuela. Cuando hablamos de fútbol toda la vida, sabemos que ganés, pierdas o empates, mañana te tenés que levantar a entrenar para volver a jugar", expuso Campos.
"No se si es una transición, es más mediático, acá la prensa y la gente es exigente como en cualquier país de Sudamérica que somos pasionales. Hay formas y hábitos que quedan, cuerpos técnicos, procesos que también son determinantes y hay que rescatarlos", ponderó.
"Si lo analizás de otra manera, el futbolista da examen todos los fines de semana, ante la prensa, ante la hinchada, ante la dirigencia. En otras profesiones, en otros trabajos pasás más desapercibido, pero en el fútbol depende de los resultados", comparó.
"En ese caso, la selección mayor es el termómetro de todas las federaciones. Hoy Argentina está pasando un gran momento y la AFA está tranquila y no pasa nada. Pero cuando ocurre alguna tormenta, parece que todo está mal. Ese equilibrio interno se logra cuando hay un convencimiento, cuando hay un trabajo atrás, cuando se sabe que aunque no se logren los objetivos en la selección, hay que barajar y dar de nuevo", sostuvo Campos.
Fútbol argentino genuino
"Argentina es la única selección, o Uruguay tal vez, son las dos únicas selecciones que están a nivel de jugar hoy la Eurocopa. Sabés que en algún momento te va a pegar el cachetazo, te va a ganar o te va a hacer un mal rato. Está muy sólido, sostienen el funcionamiento y el hambre de ganar que es lo más difícil. Como hincha del fútbol, y pongo el pasaporte arriba de la mesa, me encanta porque representa al fútbol argentino genuino, se hacen las cosas como nosotros realmente sentimos el deporte", consideró sobre la Scaloneta.
"Hoy el fútbol no es un deporte, es una industria donde hay que vender porque hay muchos actores, hay que vender ese producto.
Cuando la transición del recambio es más corta te sigue dando frutos. Cuando eso se demora porque no nos animamos a poner a otros, no se da la oportunidad a los jóvenes, ese proceso se retrasa", analizó.
"Según leí, Argentina tiene un promedio de edad de 28 años, que no es tan bajo, hay que ver si se está dando el recambio, ese número debería bajarse a los 25, 24, si querés tener un equipo competitivo más adelante. Lógicamente tenés gente de arriba de los 35, pero son intocables, sabemos de quien estoy hablando", dijo en referencia a Messi.
"Es un número para tener en cuenta, porque hoy está muy bonito por los resultados, pero si los resultados no hubieran sido positivos ya se estaría hablando del recambio. Por eso digo que los resultados en el fútbol te camuflan o te exponen", sentenció Campos.
"Es todo muy circunstancial, pero hay que tratar de que la transición sea lo más corta posible yArgentina tiene la responsabilidad de pelear cosas importantes y el primer puesto siempre", refrendó.
El recambio ecuatoriano

"Ecuador está en ese proceso, porque la mayoría de los chicos que están hoy en la selección mayor pasaron por las juveniles, los conozco desde los 14 años, ese es el trabajo, que aparezcan más y vayan empujando el carro. Ya tenemos a Alan Minda en el plantel, Hincapié y Preciado están consolidados y el chico Páez que es la nueva joya del fútbol ecuatoriano ya tuvo minutos en la selección mayor con 17 años. Todos esos procesos llevan tiempo y en el medio habrá críticas, caras largas, contentas, pero en definitiva seguirá siendo fútbol y habrá que seguir trabajando", expuso.
Dignificar la profesión
"Trato simplemente de dignificar la profesión, y a la gente que me ha apoyado toda la vida, principalmente a mi familia que por seguir este sueño desde chico no los he visto casi nunca o muy poco durante estos años, primero porque jugaba y ahora con esta responsabilidad acá, hace nueve años tengo base fija en Ecuador. Contento por tratar de ayudar a la gente, ver a los chicos crecer o ayudar a los que están realizados y ser parte de esos grupos, conseguir objetivos, además de representar a un país", dijo con el pecho inflado.
Motivaciones
"Las motivaciones que yo trato de encontrar están relacionadas con mi familia de Esquel y mis dos hijos que están estudiando en Buenos Aires, que se sientan orgullosos y que vean que se puede hacer un buen trabajo más allá de la distancia y de todo lo que uno dejó en el camino", fundamentó.
"Un abrazo a Bulín, a Menén, a sus hermanos y a toda la familia Fernández en Esquel, que siempre me han seguido desde chico", reconoció en el final.