En el Parque Nacional Lago Puelo se desarrollan tareas de recolección de semillas de especies nativas con el objetivo de fortalecer los trabajos de restauración del bosque andino patagónico, recientemente arrasado por las llamas de los incendios.
Las actividades forman parte de un programa de recuperación ambiental que busca regenerar sectores del bosque que fueron afectados por incendios y otros factores que impactaron en el ecosistema. Para ello, se recolectan semillas de árboles y plantas autóctonas que luego serán utilizadas para producir nuevos plantines.
El proceso consiste en identificar ejemplares sanos y con semillas maduras, realizar la recolección de manera cuidadosa y posteriormente acondicionar el material para su conservación y futura siembra. Estas semillas se utilizarán en viveros destinados a la producción de plantas nativas que luego serán reintroducidas en áreas degradadas.
La utilización de semillas provenientes del propio territorio es clave para garantizar que las nuevas plantas estén adaptadas a las condiciones climáticas y ambientales de la región, lo que aumenta las probabilidades de éxito en las tareas de reforestación.
Estas acciones buscan recuperar la biodiversidad del bosque cordillerano y contribuir a la restauración natural del ecosistema en una de las áreas protegidas más importantes de la región.
(La Radio de La Cordillera)

En el Parque Nacional Lago Puelo se desarrollan tareas de recolección de semillas de especies nativas con el objetivo de fortalecer los trabajos de restauración del bosque andino patagónico, recientemente arrasado por las llamas de los incendios.
Las actividades forman parte de un programa de recuperación ambiental que busca regenerar sectores del bosque que fueron afectados por incendios y otros factores que impactaron en el ecosistema. Para ello, se recolectan semillas de árboles y plantas autóctonas que luego serán utilizadas para producir nuevos plantines.
El proceso consiste en identificar ejemplares sanos y con semillas maduras, realizar la recolección de manera cuidadosa y posteriormente acondicionar el material para su conservación y futura siembra. Estas semillas se utilizarán en viveros destinados a la producción de plantas nativas que luego serán reintroducidas en áreas degradadas.
La utilización de semillas provenientes del propio territorio es clave para garantizar que las nuevas plantas estén adaptadas a las condiciones climáticas y ambientales de la región, lo que aumenta las probabilidades de éxito en las tareas de reforestación.
Estas acciones buscan recuperar la biodiversidad del bosque cordillerano y contribuir a la restauración natural del ecosistema en una de las áreas protegidas más importantes de la región.
(La Radio de La Cordillera)