El acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas se llevó adelante en la Cruz Mayor del Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia, donde se rindió homenaje a los tres mártires comodorenses: Oscar Millapi, Jesús Marcial y Mario Almonacid.
En principio se procedió al descubrimiento de una placa que evocará a los veteranos fallecidos que fueron cremados, un cinerario bajo la consigna de “Gloria y honor a quienes han partido y hoy custodian nuestras Islas Malvinas”.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades civiles y militares, representantes de fuerzas de seguridad, veteranos de guerra, familiares y vecinos. Se depositaron ofrendas florales en el panteón que resguarda los restos de los soldados comodorenses caídos durante el conflicto bélico de 1982.
Sus nombres fueron mencionados como símbolo del compromiso y la entrega en defensa de la soberanía nacional. Si bien el acto protocolar se desarrolló con normalidad en el cementerio, el tradicional desfile cívico-militar que cada año forma parte de la conmemoración debió ser suspendido debido a las condiciones climáticas adversas y al pronóstico de fuertes vientos.
Además de la invocación religiosa y de la entrega de ofrendas en el espacio que evoca a los caídos, se efectuó el toque de silencio que precedió al único orador de la ceremonia.
El Veterano de la Guerra de Malvinas Juan Pérez leyó un mensaje atravesado por la memoria, la reivindicación y el reclamo.
Y en su discurso, recordó especialmente a los caídos y a sus familias, y remarcó que la fecha “no es para celebrar, sino para recordar y hacer un sentido homenaje a quienes defendieron la patria”.
Destacó la presencia de Humberto, padre de Mario Almonacid, el primer soldado comodorense caído en la toma de las Georgias del Sur, el 3 de abril de 1982. Además, destacó la importancia de continuar con la tarea de “malvinizar” y mantener viva la historia para las nuevas generaciones.
“Han pasado distintos gobiernos y hubo intentos de desmalvinizar, pero no lo han logrado gracias a nuestra perseverancia”, expresó, al tiempo que aseguró que los veteranos continuarán difundiendo la causa “hasta que el último de nosotros deje de existir en este bendito suelo argentino”.
En otro tramo, el excombatiente planteó un reclamo concreto a las autoridades: la creación de un museo o espacio permanente en Comodoro Rivadavia que permita preservar la memoria de la guerra. “No es posible que después de tantos años no tengamos un lugar donde las futuras generaciones puedan conocer lo que pasó en Malvinas”, sostuvo.
También hizo referencia a la situación de los veteranos y sus familias, y pidió mayor acompañamiento estatal. “Nuestra lucha también es por el bienestar de quienes hemos combatido y de las familias que han sufrido pérdidas a lo largo de estos años”, indicó.
Asimismo, cuestionó a quienes buscan obtener el reconocimiento como veteranos por motivos económicos, y remarcó que esa situación “mancha a quienes realmente estuvieron en las islas, soportando hambre, frío y los bombardeos constantes”.
“Los que hoy estamos aquí estamos orgullosos de haber ido a Malvinas, y lo volveríamos a hacer”, afirmó resaltando el acompañamiento de la comunidad y especialmente de las familias, a quienes definió como “el motor que nos impulsa a seguir”. Y concluyó con una arenga que fue acompañada por los presentes: “Viva la Patria, vivan nuestras Islas Malvinas”.

El acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas se llevó adelante en la Cruz Mayor del Cementerio Oeste de Comodoro Rivadavia, donde se rindió homenaje a los tres mártires comodorenses: Oscar Millapi, Jesús Marcial y Mario Almonacid.
En principio se procedió al descubrimiento de una placa que evocará a los veteranos fallecidos que fueron cremados, un cinerario bajo la consigna de “Gloria y honor a quienes han partido y hoy custodian nuestras Islas Malvinas”.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades civiles y militares, representantes de fuerzas de seguridad, veteranos de guerra, familiares y vecinos. Se depositaron ofrendas florales en el panteón que resguarda los restos de los soldados comodorenses caídos durante el conflicto bélico de 1982.
Sus nombres fueron mencionados como símbolo del compromiso y la entrega en defensa de la soberanía nacional. Si bien el acto protocolar se desarrolló con normalidad en el cementerio, el tradicional desfile cívico-militar que cada año forma parte de la conmemoración debió ser suspendido debido a las condiciones climáticas adversas y al pronóstico de fuertes vientos.
Además de la invocación religiosa y de la entrega de ofrendas en el espacio que evoca a los caídos, se efectuó el toque de silencio que precedió al único orador de la ceremonia.
El Veterano de la Guerra de Malvinas Juan Pérez leyó un mensaje atravesado por la memoria, la reivindicación y el reclamo.
Y en su discurso, recordó especialmente a los caídos y a sus familias, y remarcó que la fecha “no es para celebrar, sino para recordar y hacer un sentido homenaje a quienes defendieron la patria”.
Destacó la presencia de Humberto, padre de Mario Almonacid, el primer soldado comodorense caído en la toma de las Georgias del Sur, el 3 de abril de 1982. Además, destacó la importancia de continuar con la tarea de “malvinizar” y mantener viva la historia para las nuevas generaciones.
“Han pasado distintos gobiernos y hubo intentos de desmalvinizar, pero no lo han logrado gracias a nuestra perseverancia”, expresó, al tiempo que aseguró que los veteranos continuarán difundiendo la causa “hasta que el último de nosotros deje de existir en este bendito suelo argentino”.
En otro tramo, el excombatiente planteó un reclamo concreto a las autoridades: la creación de un museo o espacio permanente en Comodoro Rivadavia que permita preservar la memoria de la guerra. “No es posible que después de tantos años no tengamos un lugar donde las futuras generaciones puedan conocer lo que pasó en Malvinas”, sostuvo.
También hizo referencia a la situación de los veteranos y sus familias, y pidió mayor acompañamiento estatal. “Nuestra lucha también es por el bienestar de quienes hemos combatido y de las familias que han sufrido pérdidas a lo largo de estos años”, indicó.
Asimismo, cuestionó a quienes buscan obtener el reconocimiento como veteranos por motivos económicos, y remarcó que esa situación “mancha a quienes realmente estuvieron en las islas, soportando hambre, frío y los bombardeos constantes”.
“Los que hoy estamos aquí estamos orgullosos de haber ido a Malvinas, y lo volveríamos a hacer”, afirmó resaltando el acompañamiento de la comunidad y especialmente de las familias, a quienes definió como “el motor que nos impulsa a seguir”. Y concluyó con una arenga que fue acompañada por los presentes: “Viva la Patria, vivan nuestras Islas Malvinas”.