Desde el orgullo, Humberto Almonacid con 92 años, es una presencia infaltable en cada actividad vinculada con Malvinas. El padre de Mario, el primer soldado comodorense caído en combate durante la toma de las Georgias del Sur, el 3 de abril de 1982, en el inicio mismo del conflicto bélico, mantiene un espíritu inquebrantable y acompaña cada 2 de Abril a los Veteranos de Guerra.
Volvió a poner en palabras el dolor que no se apaga con el paso del tiempo, pero también el orgullo por su hijo y por el reconocimiento que la ciudad mantiene vigente. “Para nosotros no hay minuto en la vida que no se recuerde a nuestro hijo”, expresó con la voz cargada de emoción. “Entrás a casa y están sus fotos y placas; salís a la calle y también está su nombre, en la calle donde vivimos. Es un recuerdo permanente”, relató, describiendo cómo la memoria de Mario atraviesa cada aspecto de su vida cotidiana.
Remarcó que el 2 de abril es una fecha profundamente significativa, pero que el recuerdo no se limita a un solo día. “Se vive con mucha intensidad, pero no solo en esta fecha, para nosotros es siempre”, afirmó.
Valoró el acompañamiento sostenido de los veteranos de guerra de Comodoro Rivadavia, quienes año a año mantienen el vínculo con las familias de los caídos. “Siempre están presentes, nos visitan cuando pueden. Eso para nosotros es muy importante”, destacó.
“Nos orgullece mucho la gente de Comodoro, que siempre mantiene vivo el recuerdo de Mario”, señaló. Al evocar la figura de su hijo, lo definió como “un chico especial, muy querido por todos, que siempre tenía algo para decir”, y sostuvo que su memoria permanece intacta no solo en la familia, sino también en sus amigos y en la comunidad.
Mario Almonacid es recordado como uno de los nombres más emblemáticos de la ciudad vinculados a la Gesta de Malvinas, y su historia forma parte del legado que los veteranos y familiares continúan transmitiendo bajo la consigna de “malvinizar”, para que las nuevas generaciones conozcan y comprendan lo ocurrido en 1982.

Desde el orgullo, Humberto Almonacid con 92 años, es una presencia infaltable en cada actividad vinculada con Malvinas. El padre de Mario, el primer soldado comodorense caído en combate durante la toma de las Georgias del Sur, el 3 de abril de 1982, en el inicio mismo del conflicto bélico, mantiene un espíritu inquebrantable y acompaña cada 2 de Abril a los Veteranos de Guerra.
Volvió a poner en palabras el dolor que no se apaga con el paso del tiempo, pero también el orgullo por su hijo y por el reconocimiento que la ciudad mantiene vigente. “Para nosotros no hay minuto en la vida que no se recuerde a nuestro hijo”, expresó con la voz cargada de emoción. “Entrás a casa y están sus fotos y placas; salís a la calle y también está su nombre, en la calle donde vivimos. Es un recuerdo permanente”, relató, describiendo cómo la memoria de Mario atraviesa cada aspecto de su vida cotidiana.
Remarcó que el 2 de abril es una fecha profundamente significativa, pero que el recuerdo no se limita a un solo día. “Se vive con mucha intensidad, pero no solo en esta fecha, para nosotros es siempre”, afirmó.
Valoró el acompañamiento sostenido de los veteranos de guerra de Comodoro Rivadavia, quienes año a año mantienen el vínculo con las familias de los caídos. “Siempre están presentes, nos visitan cuando pueden. Eso para nosotros es muy importante”, destacó.
“Nos orgullece mucho la gente de Comodoro, que siempre mantiene vivo el recuerdo de Mario”, señaló. Al evocar la figura de su hijo, lo definió como “un chico especial, muy querido por todos, que siempre tenía algo para decir”, y sostuvo que su memoria permanece intacta no solo en la familia, sino también en sus amigos y en la comunidad.
Mario Almonacid es recordado como uno de los nombres más emblemáticos de la ciudad vinculados a la Gesta de Malvinas, y su historia forma parte del legado que los veteranos y familiares continúan transmitiendo bajo la consigna de “malvinizar”, para que las nuevas generaciones conozcan y comprendan lo ocurrido en 1982.